🍽️ Supremas de Pollo Doradas con Mantequilla y Risotto Cremoso

 La carne sin piel ni hueso obtenida de un lado de la pechuga de pollo recibe el nombre de "supremo". Esta pieza se caracteriza por su delicadeza y no debe cocinarse en líquido, ya que esto podría endurecerla. En su lugar, el supremo se prepara mediante métodos como asado, salteado o escalfado ligero en mantequilla y condimentos dentro de una cacerola tapada. Este corte se cocina en tan solo 6 a 8 minutos, convirtiéndose en una opción rápida y exquisita para una comida sencilla.



Para comenzar, seleccione pechugas enteras o medias de un pollo cuya peso oscile entre 1.1 y 1.4 kg. Introduzca los dedos entre la piel y la carne para retirar la piel por completo. Luego, realice un corte a lo largo del esternón o la parte superior de la caja torácica para separar la carne del hueso. Continúe cortando en la articulación del ala, justo donde se une con la carcasa, y proceda recorriendo la caja torácica mientras separa la carne hasta obtener una pieza compacta. Retire el ala y resérvela para otro uso. Al observar el supremo, encontrará un pequeño tendón blanco que abarca aproximadamente dos tercios de su longitud. Realice un corte de unos dos centímetros y medio a lo largo del tendón, sujete uno de sus extremos con una toalla y tire de él contra el borde romo del cuchillo para retirarlo. Finalmente, recorte los bordes irregulares y aplane la carne ligeramente usando el lateral de un cuchillo pesado. El supremo esta listo para cocinar; puede envolverlo en papel encerado y refrigerarlo hasta el momento de utilizarlo. Recuerde que necesita una pieza por porción para disfrutar del platillo.

"Puedes cocinar con mantequilla, vino y amor… y tendrás una comida inolvidable." – Julia Child

Hay algo profundamente reconfortante en una pechuga de pollo bien cocinada. No sobrecocida. No seca. Solo tierna, dorada y bañada en mantequilla, al estilo de Julia Child. Cuando se acompaña con un risotto cremoso, el resultado es una cena elegante, reconfortante y sencilla.

Hoy comparto una receta que parece sacada directamente de la cocina francesa de los años 60: Supremas de pollo al jugo de limón, salteadas en mantequilla, servidas con risotto de inspiración clásica.


🍗 Ingredientes para las supremas de pollo (4 porciones):

  • 4 supremas (pechugas de pollo sin piel ni hueso)

  • ½ cucharadita de jugo de limón

  • ¼ cucharadita de sal

  • Una pizca generosa de pimienta blanca

  • 4 cucharadas de mantequilla (no margarina, por favor)

  • 1 cacerola pesada con tapa, de aproximadamente 10 pulgadas de diámetro

  • 1 círculo de papel encerado, cortado al tamaño de la cacerola

  • 1 fuente para servir caliente


🍚 Acompañamiento sugerido: Risotto blanco cremoso

(Si quieres la receta completa de risotto, te la puedo dar también)


🔪 Preparación paso a paso:

1. Sazonar con amor

Coloca las supremas en un plato y rocíalas con el jugo de limón. Espolvorea la sal y la pimienta blanca por ambos lados. Deja reposar mientras calientas la mantequilla.

2. Derrite la mantequilla

En la cacerola pesada, derrite las 4 cucharadas de mantequilla a fuego medio. No la dejes dorar.

3. Sellar y cocinar suavemente

Coloca las supremas en la mantequilla caliente, con el lado liso hacia abajo. Baja el fuego al mínimo.
Cubre las supremas con el círculo de papel encerado, presionando ligeramente para que cubra la superficie del pollo. Tapa la cacerola.

El secreto está aquí:
Julia nos enseñó que cocinar las supremas suavemente, cubiertas con papel y tapa, da como resultado una carne jugosa, suave y perfumada con mantequilla.

4. Cocinar sin prisa

Deja que se cocinen lentamente por unos 6 a 8 minutos, dependiendo del grosor. No deben dorarse ni secarse, solo volverse tiernas y opacas en el centro.

5. Servir de inmediato

Retira las supremas con cuidado y colócalas en un plato caliente. Sirve inmediatamente sobre un lecho de risotto o acompañado de una ensalada tibia de hojas verdes.


🧈 Consejo Julia-Style:

Puedes añadir un toque de vino blanco seco al fondo de la cacerola una vez que retires el pollo, y reducirlo a fuego alto por unos minutos para hacer una salsita rápida. Añade un toque más de mantequilla y vierte sobre las supremas al servir.


🍷 ¿Con qué vino acompañar este plato?

  • Blanco con cuerpo: Un Chardonnay o un Pouilly-Fuissé si quieres algo francés

  • Rosado seco: Perfecto si buscas algo versátil y fresco


❤️ ¿Por qué esta receta?

Porque a veces la elegancia se encuentra en lo simple. En cocinar con suavidad, en dejar que la mantequilla hable, en presentar un plato sin pretensiones pero lleno de sabor.


“No hay nada más reconfortante que un plato que te abraza desde el primer bocado.” – The French Blog Chef

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